80x80 c/u Acrílico sobre lienzo**************************************************
"Tan Dulce que Podrías Vomitar"
6 pinturas de Mariana P.
3 de Junio de 2008. Salón de Actos de la Facultad de BBAA. UGR.
Caramelos de fresa, pasteles de tres pisos, helados con nata, gominolas de colores, bombones de licor, galletas de chocolate... y todas esas cosas que gustan hasta dar asco.
Mariana P. crea, con un dibujo preciso, gruesas líneas negras, colores brillantes y una estética cercana a la ilustración infantil y al manga japonés, un mundo “tan dulce que podrías vomitar”.
Candy es la protagonista de esta serie de 6 pinturas realizadas en acrílico sobre lienzo.
Candy está sentada en una habitación vacía en la que su único compañero es un televisor en el que se publicitan unos dulces. Totalmente cegada por el hambre, la ansiedad o el aburrimiento, Candy se dirige a la nevera para comenzar su festín. Pasteles y tartas, helados y galletas, chocolate y nata giran alrededor de Candy y la transportan a una felicidad lisérgica lejos de la soledad. Todo parece estar en perfecto equilibrio hasta que estos dulces amigos se revelan contra ella convirtiendo todo el placer anterior en una autentica pesadilla. Candy huye y vomita, pero las niñas como Candy son tan dulces que hasta sus vómitos son de azúcar y caramelo. La lectura de la historia es cíclica teniendo como nexo de unión los dulces que se anuncian en la televisión y los que se fabrican en el baño de Candy. Se crea así un círculo en el que se alternan periodos de bienestar y desasosiego y del que Candy es incapaz de escapar. Su mundo se reduce a una masa de azúcar y grasas que lejos de complacerla, la destruyen poco a poco.
Los vicios y las pasiones se disfrazan de caramelos, tartas y chocolatinas representando todo aquello que nos regala unos instantes de felicidad a cambio de incontables momentos de sufrimiento, de vacío, de arrepentimiento; un ciclo que se repite una y otra vez por nuestra incapacidad de elección y decisión, por buscar donde no hay, creer en lo que no existe y esperar a quien nunca llegará.
6 pinturas de Mariana P.
3 de Junio de 2008. Salón de Actos de la Facultad de BBAA. UGR.
Caramelos de fresa, pasteles de tres pisos, helados con nata, gominolas de colores, bombones de licor, galletas de chocolate... y todas esas cosas que gustan hasta dar asco.
Mariana P. crea, con un dibujo preciso, gruesas líneas negras, colores brillantes y una estética cercana a la ilustración infantil y al manga japonés, un mundo “tan dulce que podrías vomitar”.
Candy es la protagonista de esta serie de 6 pinturas realizadas en acrílico sobre lienzo.
Candy está sentada en una habitación vacía en la que su único compañero es un televisor en el que se publicitan unos dulces. Totalmente cegada por el hambre, la ansiedad o el aburrimiento, Candy se dirige a la nevera para comenzar su festín. Pasteles y tartas, helados y galletas, chocolate y nata giran alrededor de Candy y la transportan a una felicidad lisérgica lejos de la soledad. Todo parece estar en perfecto equilibrio hasta que estos dulces amigos se revelan contra ella convirtiendo todo el placer anterior en una autentica pesadilla. Candy huye y vomita, pero las niñas como Candy son tan dulces que hasta sus vómitos son de azúcar y caramelo. La lectura de la historia es cíclica teniendo como nexo de unión los dulces que se anuncian en la televisión y los que se fabrican en el baño de Candy. Se crea así un círculo en el que se alternan periodos de bienestar y desasosiego y del que Candy es incapaz de escapar. Su mundo se reduce a una masa de azúcar y grasas que lejos de complacerla, la destruyen poco a poco.
Los vicios y las pasiones se disfrazan de caramelos, tartas y chocolatinas representando todo aquello que nos regala unos instantes de felicidad a cambio de incontables momentos de sufrimiento, de vacío, de arrepentimiento; un ciclo que se repite una y otra vez por nuestra incapacidad de elección y decisión, por buscar donde no hay, creer en lo que no existe y esperar a quien nunca llegará.









Fase 2: Vectorizando y experimentando con los colores, el rosa furcia no podía faltar. Pongo los dibujos en FH porque la impresión dejó mucho que desear.

